martes, marzo 07, 2006

Un hogar medio español destina el 40% de su salario a pagar su vivienda en 30 años, mientras que un francés destina el 27% en 13 años

http://www.elconfidencial.com/noticias/noticia.asp?id=11341&edicion=06/03/2006&pass

Esclavizado a su hipoteca. Así es como se siente J.E.*, un español medio que percibe un ingreso mensual de 2.321 euros, que se compró una casa de 117 metros cuadrados (incluyendo zonas comunes) que le costó 231.000 euros (algo más de 38 millones de las antiguas pesetas, gastos incluidos) por la que paga 1.070 euros al mes en concepto de cuota hipotecaria a tipo fijo del 6% (es difícil hacer proyecciones a tipo variable). La entrada del piso (15%) más los gastos le supusieron 52.500 euros.
J.E. habrá terminado de pagar su vivienda al cabo de 30 años destinando el 40% de su salario a día de hoy, lo que se llama “esfuerzo medio por familia al origen”. Al cabo de esos 30 años, añadiendo los intereses, habrá terminado pagando 437.060 euros (72,5 millones de pesetas), casi el doble de lo que le costó. “Si hubiera mucha inflación, el importe resultaría menor, pero entonces las nuevas hipotecas ya no serían al 6%, sino al 10% ó al 12%, ó quizás más, como a principios de los 80”, comenta el arquitecto y economista Ricardo Vergés.
Merece la pena comparar los datos del hogar español medio con el del hogar francés medio. En Francia, no sólo la vivienda nueva es más barata pese a que los salarios de la construcción son más elevados, según datos del ministerio de Equipamiento, sino que la renta es mucho más alta. Así pues, el francés medio, con una cuota hipotecaria mensual de 1.440 euros, también al 6%, destinará el 27% de unos ingresos mucho más elevados para terminar de pagar su vivienda de 187.000 euros (incluyendo gastos) en 13 años. Al final, habrá pagado 250.000 euros corrientes.



Visitar la página del confidencial para ver el gráfico!!! ESCALOFRIANTE!!!!!!

1 comentario:

RUTH dijo...

La información no deja de tener su aquel, porque ya me gustaría a mí ser el tal JE, con esos ingresos. Debe ser una honrosísima excepción.